Guía · cambiar de compañía
Cambiar de seguro de salud sin perder a tu médico
Cambiar de compañía es fácil; hacerlo sin perder a tus médicos ni quedarte unos meses sin cobertura exige orden. Primero localiza a tus médicos en los otros cuadros, después pregunta por carencias y preexistencias, y por último elige el momento: antes de que renueve tu póliza actual.
1. Localiza a tus médicos en los otros cuadros
Abre la página de tu provincia, descarga los PDF de las demás compañías y busca los apellidos de tus médicos. Apunta también hospital y urgencias. Con eso tienes la lista de compañías candidatas.
2. Pregunta por las carencias
Al contratar, ciertas coberturas (ingresos, partos, pruebas de alto coste) tienen un periodo de espera. Muchas compañías reducen o eliminan esas carencias si vienes de otra póliza de salud sin interrupción: pídelo expresamente y que conste por escrito, con el certificado de antigüedad de tu compañía actual.
3. Preexistencias y cuestionario de salud
La nueva compañía te hará un cuestionario de salud. Responde con verdad: una enfermedad anterior puede quedar excluida, pero ocultarla puede anular la cobertura. Si tienes un tratamiento en curso, valora si te compensa cambiar.
4. El momento: antes de la renovación
Los seguros de salud se renuevan cada año. Si no quieres renovar, tienes que comunicárselo por escrito a tu compañía con al menos un mes de antelación al vencimiento; la compañía, por su parte, debe avisarte de cualquier modificación (la prima, por ejemplo) con al menos dos meses (artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro). Cuenta hacia atrás desde tu fecha de vencimiento.
5. No canceles antes de estar aceptado
Contrata primero la nueva póliza con fecha de efecto en tu vencimiento y, solo cuando te confirmen la aceptación, comunica la baja de la actual. Así no hay ni un día sin cobertura.
6. Qué puede hacer un mediador por ti
Comparar las compañías donde están tus médicos con la misma modalidad y los mismos copagos, negociar el reconocimiento de carencias, revisar el cuestionario contigo y llevar los plazos. Un mediador independiente cobra de la compañía, no de ti, y su interés es que la póliza funcione cuando la uses.